Recomendable este documental sobre cómo están las cosas en cuanto a la recopilación y comercio de los datos personales. Salen unos cuantos personajes verdaderamente nauseabundos que no ven más que beneficios por todas partes, o que se toman el espionaje y el tratamiento de datos personales como divertidos retos técnicos con los que pueden lucirse, lucrarse y medrar en su profesión. Afortunadamente también hay hueco para la prudencia y el sentido común.